El Oratorio de Caballero de Gracia es una iglesia ubicada en Madrid entre las calles Gran Vía n.º 17 y Caballero de Gracia n.º 5, teniendo entrada por ambas. Es Oratorio de la Congregación Eucarística Caballero de Gracia, fundada por el célebre sacerdote italiano Jacobo Gratii, apodado “Caballero de Gracia”, fue tan popular en su tiempo que hasta en las letras de zarzuela aparece. El edificio toma su denominación del fundador de la Congregación. Actualmente el Oratorio está regido por el Opus Dei. Historia del edificio El Oratorio fue construido originariamente en 1654 por la Asociación, pero a mediado del siglo XVIII el edificio estaba arruinado, y la Asociación se propone rehabilitar el edificio. El entonces arquitecto Juan de Villanueva en 1782 presenta dos plantas a la congregación; una, ampliando lo existente como se le pedía, «recomponiendo toda la nave con la formación de unas pilastras y capillas, afín de unirla al carácter de la nueva capilla mayor o crucero que propongo hacer»; otra, de esquema basilical, para un oratorio totalmente nuevo «que haría en obra mejor efecto, con más variedad y novedad a causa de no hallarse en esta Corte alguna otra de tal idea». Esta versión es la elegida para su construcción y para que Villanueva complete el proyecto con los alzados interiores, que el arquitecto entrega en junio del mismo año. Entre noviembre de 1782 y febrero de 1795 se realiza la obra interior del oratorio. El largo período que se tarda en construir el Oratorio es debido a razones económicas, Carlos III tuvo que prestarle ayuda con parte de los ingresos de la nueva Real Lotería Nacional. En 1794 las deudas y la imposibilidad de terminarlo apremiaban tanto que un benefactor se comprometió con los gastos finales de obra si se terminaba para la Octava. Villanueva por aquellas fecha había ordenado derribar una cornisa, entendiendo la Congregación que aquello retrasaba la obra y podía impedir la recepción del donativo, se producen un intercambio de cartas entre Villanueva y la Congregación, el arquitecto consideraba que sus órdenes y dirección debían prevalecer sobre la premura de tiempo, y la Asociación veía peligrar el importante donativo si no finalizaba la obra en la Octava. El resultado final fue el despido de Villanueva y nuevo encargo al arquitecto Pedro Arnal que terminó la obra en 1795.viernes, 7 de mayo de 2010
EL ORATORIO DEL CABALLERO DE GRACIA.
El Oratorio de Caballero de Gracia es una iglesia ubicada en Madrid entre las calles Gran Vía n.º 17 y Caballero de Gracia n.º 5, teniendo entrada por ambas. Es Oratorio de la Congregación Eucarística Caballero de Gracia, fundada por el célebre sacerdote italiano Jacobo Gratii, apodado “Caballero de Gracia”, fue tan popular en su tiempo que hasta en las letras de zarzuela aparece. El edificio toma su denominación del fundador de la Congregación. Actualmente el Oratorio está regido por el Opus Dei. Historia del edificio El Oratorio fue construido originariamente en 1654 por la Asociación, pero a mediado del siglo XVIII el edificio estaba arruinado, y la Asociación se propone rehabilitar el edificio. El entonces arquitecto Juan de Villanueva en 1782 presenta dos plantas a la congregación; una, ampliando lo existente como se le pedía, «recomponiendo toda la nave con la formación de unas pilastras y capillas, afín de unirla al carácter de la nueva capilla mayor o crucero que propongo hacer»; otra, de esquema basilical, para un oratorio totalmente nuevo «que haría en obra mejor efecto, con más variedad y novedad a causa de no hallarse en esta Corte alguna otra de tal idea». Esta versión es la elegida para su construcción y para que Villanueva complete el proyecto con los alzados interiores, que el arquitecto entrega en junio del mismo año. Entre noviembre de 1782 y febrero de 1795 se realiza la obra interior del oratorio. El largo período que se tarda en construir el Oratorio es debido a razones económicas, Carlos III tuvo que prestarle ayuda con parte de los ingresos de la nueva Real Lotería Nacional. En 1794 las deudas y la imposibilidad de terminarlo apremiaban tanto que un benefactor se comprometió con los gastos finales de obra si se terminaba para la Octava. Villanueva por aquellas fecha había ordenado derribar una cornisa, entendiendo la Congregación que aquello retrasaba la obra y podía impedir la recepción del donativo, se producen un intercambio de cartas entre Villanueva y la Congregación, el arquitecto consideraba que sus órdenes y dirección debían prevalecer sobre la premura de tiempo, y la Asociación veía peligrar el importante donativo si no finalizaba la obra en la Octava. El resultado final fue el despido de Villanueva y nuevo encargo al arquitecto Pedro Arnal que terminó la obra en 1795.
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